Autorescate infantil

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No hay peor sentimiento como madre el saber que algo le pasó a nuestros pollitos y no pudimos hacer nada para evitarlo.

Cualquiera que tenga alberca sabe que además de las incontables horas de diversión en verano, es también un peligro latente para niños pequeños que no sepan nadar.

Así que inscribimos a mi hijo mayor a una clase de natación de autorescate cuando tenía 2 años y no les voy a mentir: sufrí muchísimo!!!.    Por qué sufrí? porque claro que lloraba al inicio y así llorando los meten al agua y los hacen que floten y se den la vuelta para poder respirar y pedir ayuda y yo con el corazón hecho pasa debía sonreírle y transmitirle seguridad porque es el deber de uno como mamá el animarlos, apoyarlos, mandarles besos y cuando salen alentarlos a que sigan aprendiendo porque lo están haciendo muy bien.

En nuestro caso, fueron 24 sesiones de 10 minutos cada uno.  Así es, son sesiones cortas por el alto nivel de estrés que conllevan, pero son sumamente efectivas, pues al final, el infante es capaz de tomar control de la situación y ganar tiempo para pedir ayuda.

Pero al final entendió que era para que disfrutara con seguridad y quedó feliz.

Si tienen oportunidad, es altamente recomendable un curso de autorescate.

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Wendy

Author: Wendy

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