Criar con apego: 7 frases del Dr. Carlos González

Quiero compartir 7 frases que me encantaron cuando las leí dichas por el conocido pediatra y autor Dr. Carlos González; quien es fundador y presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna y quien me ha orientado a través de sus bestsellers Bésame Mucho, Un Regalo para Toda la Vida y Mi Niño No me Come.

 

cargando de brazos

Sobre la crianza en brazos:

Un niño que quiere ir todo el rato en brazos ni es un malcriado ni se convertirá en un delincuente juvenil.

El Dr. Carlos González explica por qué los niños piden brazos (pueden leer el texto completo aquí) Para satisfacer dichas necesidades de contacto y brazos, lo más recomendable, práctico y cómodo – que además nos permite tener las manos libres – es hacer uso de los portabebés ergonómicos.  A mí me funcionó muy bien el rebozo de argolla, lo usé con mi hijo mayor hasta los tres años cuando se cansaba y necesitaba que lo cargara y ahora con mi bebé sigo utilizando el mismo y es una maravilla.

 

Cuando habla sobre el llanto infantil:

Es absurdo eso de que a los niños les viene bien llorar porque el llanto les abre los pulmones.  A los adultos con insuficiencia respiratoria el médico no les recomienda jamás que lloren.

Las causas del llanto infantil son una de las mayores angustias que pasamos durante las primeras semanas tras el nacimiento de nuestros hijos, luego, poco a poco las vamos comprendiendo y aprendiendo a consolar y evitar porque entendemos cada tipo de llanto que tiene y no precisamente está sufriendo nuestro bebé, se está comunicando que necesita atención por hambre, sueño, quiere ser cargado, tiene calor, frío, hambre o simplemente quiere estar cerca de nosotras.

 

Al hablar sobre la alimentación infantil:

El problema es que intentamos que nuestros hijos coman distinto a lo que comemos los adultos. Los mayores no hacemos comidas monográficas ni comemos un montón de cereales juntos, que son una bomba con muchísima azúcar y que sin embargo nos emperramos en dar a los bebés.
El objetivo de la alimentación complementaria (papillas) no es que el niño esté mejor nutrido, lo que más les nutre es la leche de sus madres. El objetivo es que aprendan a comer normal, lo mismo que comen sus padres en casa… cada vez hay más niños de dos o tres años que no saben masticar ni tragar alimentos sólidos por culpa de estar acostumbrados a los triturados.

Con él terminé  de entender que los bebés no necesitan papillas durante la ablactación.  En otro Post explico sobre Baby-led weaning.

 

Cuando se trata de qué temas no preguntar a los pediatras:

Tendríamos que fijarnos más en lo que hacían nuestras madres y abuelas, al preguntar estas cuestiones a ellas y no a los médicos. En la facultad de Medicina no nos enseñan si es bueno echar un puerro al caldo de la papilla ni si la ropa de los bebés es mejor que sea de algodón.

Debemos confiar en nuestro instinto materno, escuchar las necesidades de nuestros hijos y hacer uso de nuestro sentido común porque muchas veces consultamos – tal y como puntualiza el Dr. Carlos González en la cita anterior – a los médicos acerca de temas para los que no están más preparados que nosotras para contestar. Es decir; no son cosas que se aprenden en la carrera, por lo que si nos dan una respuesta, sería más bien una opinión basada en su propio bagaje sociocultural, más que un dato científico, profesional, etc.

 

Sobre las guarderías:

Para ser padres son necesarias muchas horas de entrenamiento, como a los futbolistas. Es antinatural que los niños vayan a la guardería y sus padres les vean solo dos o tres horas al día.
Las madres se separan de sus hijos demasiado pronto, cuando aún no están preparados, y luego esos niños que no han visto atendidas sus necesidades afectivas no se van de casa hasta los 35 años.

Cada madre toma la decisión de quedarse con sus hijos o llevarlos a la guardería según sea su circunstancia.  En la mayoría de los casos es por cuestión económica que la madre debe trabajar para aportar dinero al hogar, pero en muchas otras ocasiones algunos padres prefieren que sean terceras personas quienes eduquen y estén al tanto de sus hijos y cuando crecen no los conocen del todo.Nadie cuidará a nuestros hijos mejor que uno mismo, claro que tendremos errores y estaremos en constante aprendizaje de cómo ser buenos padres por lo tanto lo importante es estar para ellos en tiempo de calidad, que sientan constantemente nuestro amor, que buscamos atender sus necesidades y entender sus emociones para que sean niños seguros de sí mismos y puedan tener un crecimiento sano basados en el amor y respeto.

 

Carlos González habla sobre la conciliación:

Lo curioso es que tanto aquí [en España, donde el permiso de maternidad es de escasos 4 meses] como allí [en Suecia, donde tiene una duración de 16 meses, y apenas un 6% de niños menores de 3 años acude a la guardería] tenemos el mismo tiempo de vacaciones, un mes al año, y nos jubilamos a la misma edad, a los 65. Pero hay cuestiones tan importantes como las de tener un hijo en la que sí nos diferenciamos y salimos perdiendo.

Al menos las que vivimos en América Latina nuestro período de maternidad post-parto es aún más corto y como estamos en una sociedad en la que los niños nacen cada media hora, los dan por hecho que son parte de la misma y no les dan el valor que realmente tienen; eso llevado a las empresas, les es problema que estemos ausentes en ese tiempo y no lo ven como aporte a la sociedad que las madres estemos al lado de nuestros hijos en sus primeros años de vida brindándoles toda la seguridad que necesitan, en donde los estamos atendiendo y conociendo, brindándoles valores de amor y respeto.  Además para nosotras cuando somos madres primerizas lo único que quisiéramos y desearímos es estar todo el tiempo al lado de nuestro bebé pero si nuestra circunstancia económica nos lleva al tema anterior de acudir a terceras personas para que los cuiden, sufrimos esa separación y nos duele, no se diga al bebé, le afecta aún más, pero no lo puede expresar más que con llantos.  Lo irónico de todo es que somos las mujeres que pasamos por la misma necesidad de estar con nuestros hijos tanto las hispanoamericanas como las nórdicas u orientales.  Por qué debemos esperar como en Suecia a que tengan pocos niños para que los valoren y promueven a la maternidad?  Tonto, no?

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Wendy

Author: Wendy

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