Lo que nadie te dice sobre la lactancia

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La lactancia no es algo tan simple como juntar un pecho y un bebé. Puede crear muchas circunstancias biológicas inesperadas y reacciones emocionales nuevas, agarrando descuidado a las nuevas madres (y a veces a las experimentadas también).

No todo el mundo se siente cómodo hablando de la lactancia, pero es un elemento esencial de la vida que por desgracia es aún visto como un tabú.

Quema calorías

Expertos de la salud consideran que se requieren de aproximadamente 500 calorias para generar los 800 ml que una madre produce cada día. Esto es el equivalente de 1 bagel con queso crema, dos Snickers o 5 manzanas.

Claro que esto no es suficiente para disminuir el peso post-parto, pero en conjunto con una dieta sana, la quemada de calorías ayuda bastante.

Los pezones pueden doler mucho

Puede parecer sencillo, pero puede ser doloroso al principio, sobre todo para una madre inexperta. Hacer que el bebé se acople a tomar leche de una manera correcta, puede tomar tiempo. Si a esto le sumas que hay +10 tomas de leche diarias, la fricción puede fácilmente lastimar la piel. Y si al dolor le agregamos el cansancio de las tomas a cualquier hora del día, se empieza a entender el trabajo tan difícil de ser mamá.

La mayor parte de las mujeres aclimatan sus pechos en dos semanas, pero es importante prender al bebé correctamente lo antes posible.

Se puede dar la sexualización del momemento por parte de la pareja

A pesar de que los pechos de una madre lactante adquieren un papel muy diferente como proveedores nutricionales para un bebé, puede ser que las cosas no cambien mucho entre la pareja.

Lo más probable es que la pareja sienta un cariño especial por esos pechos, e incluso al ver que hay un bebé unido a ellos, puede enceder la llama de la pasión. Si te eso te hace sentir incómoda, no dudes en comentárselo a tu pareja. Si no, puedes darle la bienvenida.

Las madres lactantes también pueden excitarse. La excitación sexual durante la lactancia es un efecto secundario común y confuso. Muchas mujeres disfrutan de la estimulación de mama en su vida sexual mucho antes de tener un bebé, y las zonas erógenas siguen activas y disfrutando del tacto.

Es importante tener en cuenta que la excitación física que una mujer puede sentir es independiente de cualquier cosa emocional que siente hacia su bebé. Una vez más, es muy común, a pesar de ser un tema tabú por razones obvias.

La lactancia puede provocar dolor uterino

La succión de un bebé provoca la liberación de dos hormonas, oxitocina y  prolactina.

La oxitocina provoca contracciones uterinas. Si bien es una situación incómoda, estos calambres (también llamados “entuertos”) son necesarios para comprimir el útero y que vuelva a su tamaño prenatal.

Pechos más grandes no equivalen a mayor producción de leche

Las glándulas mamarias son lo que importa cuando se trata de la producción de leche, no el tamaño del pecho (que es básicamente tejido graso). Una mujer con una copa A puede producir la misma cantidad de leche como una mujer con una doble D; ella sólo tiene menos tejido graso en comparación con el tejido glandular.

El oír llorar a un bebé puede provocar que los senos goteen

El reflejo de eyección de la leche materna, llamado también reflejo de bajada, por lo general ocurre después de un bebé ha estado mamando durante dos minutos. La succión provoca la liberación de la hormona oxitocina, que estimula la producción de leche. Algunas mujeres sienten el reflejo de bajada como un hormigueo o un calor repentino

Sin embargo, otros estímulos pueden desencadenar la producción de oxitocina, incluyendo las emocionales como mirar una imagen del bebé, pensar en el bebé, o escuchar una grabación de su bebé. A veces con oír cualquier llanto de un bebé, no sólo el propio, puede desencadenar una sensibilidad al reflejo de bajada.

La lactancia materna puede hacer sentirse una euforia poco usual

Muchas mujeres reportan un estado relajado y tranquilo durante la lactancia, ayudándoles a establecer un vínculo con sus bebés. Otras experimentan euforia, provocada por la liberación de las hormonas oxitocina y prolactina que acompaña a la succión del bebé. Algunas personas lo llaman estar “borracha en leche.”

Como tal, puediera ser adictivo. No hay mucha investigación que lo respalde, pero algunas mujeres juran que se vuelven adictas a causa de las buenas sensaciones que trae y las calorías que quema.

Se puede hacer con modificaciones en los pechos, como implantes o piercing

Muchas mujeres con implantes de mama aún pueden amamantar con éxito. Las incisiones realizadas a través de la axila o debajo de la mama tienden a interferir poco con la lactancia materna. La colocación del implante debajo del músculo pectoral por lo general deja intactas las glándulas mamarias para su futuro uso.

Por otro lado, las incisiones alrededor de la areola pueden aumentar los problemas con la lactancia como la reducción de la sensibilidad del pezón o bloquear los conductos lácteos. Aunque las mujeres no deben amamantar con elementos metálicos insertados en los pezones, el agujero que deja no interferiere con la alimentación. La leche materna en realidad proviene de muchos agujeros a la vez; uno adicional no tendría razón para causar un problema. Sin embargo, las nuevas perforaciones tienen un mayor riesgo de infección, por lo que debe de cerrar por completo antes de intentar la lactancia materna.

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Wendy

Author: Wendy

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